Guarida Verde

Un proyecto pensado para ser vivido

Guarida Verde nace como la transformación de una vivienda vacía, inicialmente sin personalidad ni carácter, en un espacio con identidad propia. A través de una cuidada mezcla de mobiliario seleccionado y antigüedades, el proyecto construye una atmósfera especial, íntima y envolvente, casi como un refugio.

Desde el inicio, el objetivo fue claro: alejarse de lo convencional y apostar por un lenguaje diferente al que se venía trabajando hasta ahora. Un proyecto valiente, pensado para una pareja, donde cada decisión tiene un peso estético y funcional muy definido.

"Un refugio donde cada pieza cuenta una historia."

El cambio

Con 65 m², la redistribución del espacio fue clave. Se eliminaron tabiques para unir salón, comedor y cocina en un único ambiente, potenciando la amplitud y la conexión visual y funcional, y generando un claro efecto loft acorde al carácter del proyecto.

La cocina se concibe como una pieza protagonista, con frentes en verde oscuro rayado que aportan profundidad y personalidad. Los tiradores integrados en madera teñida en negro y aluminio refuerzan una sutil inspiración francesa.

En el centro de la vivienda, una mesa redonda extensible de roble actúa como eje del espacio, pensada tanto para el uso diario como para compartir. El salón se articula en torno a un sofá antiguo de pana verde, una pieza con más de 50 años que marca el tono cromático del conjunto, combinando verdes profundos, negros y blancos con toques de color.

Entre las piezas singulares destaca una lámpara japonesa de anticuario, que aporta carácter y singularidad. La nueva distribución y la cuidada selección de mobiliario transforman por completo la energía de la vivienda, dando lugar a un espacio vibrante y único: una auténtica Guarida Verde.

Después
Antes

Galería